BIENVENIDOS AL MUNDO DONDE LA NOTICIA ES LIBRE
Sánchez: 'La Roca' de la Selección
Sánchez: 'La Roca' de la Selección

Sánchez: 'La Roca' de la Selección

Es la aduana en el mediocampo colombiano.

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Whatsapp

Pintémoslo: extraordinario, su fuerza reside en su poder de concentración y en una rara facultad para formarse en una sola pieza y así mandar en la mitad de la cancha. Es de la era moderna de la piedra, el Neolítico, cuando el fuego desapareció y la vida surgió como campos babilónicos.
Le dicen ‘La Roca’ porque es un muro que no se desmorona, que no se mueve cuando alguien intenta correrlo. Una vez le escuché decir a un futbolista menor que compartió en su infancia que el tipo tenía sangre helada y por eso se veía como una roca porque cuando alguien venía con el balón Sánchez no se quitaba del frente. Era el otro jugador el que tenía que moverse. De allí su apodo.
Uno quisiera que fuera una mezcla de Búsquets, que engaña a los árbitros a punta de labia y golpe, y un Materazzi, calentón y provocador que pega a destiempo. Pero parece no importarle. Sánchez es Sánchez, pega y quita a su modo, no conoce de filtros y por eso cada vez que puede frena al que viene en la misma ruta suya. Aquí estoy y aquí me quedó, dirá. Es su performance.
Algo le falta para que sea un boquillero de plaza de mercado a lo Simeone, tal vez un alfiler en mano que meta miedo como un pugilista que va por su presa sin preguntar. Su silencio es inexplicable, y se entiende porque su trabajo es dar a entender que nadie pase a su terreno, esa zona de metabolismo que ocurre en los ecosistemas. Pobres animales.
Tiene con la Selección más de 80 partidos absolutos, junto con el arquero Ospina sellan la gran generación de los últimos dos mundiales. Su gasolina es la misma de siempre, tal vez es diésel ahora, que se agota menos, porque Sánchez da cátedra de cómo barrerse y llevarse algo sobre el césped cuando no es suyo. Casi nunca nada es suyo.
Su juego pareciera que fuera menor. Pero con la Selección es el hermano mayor. Su vida con la pelota se inició fuera de aquí, pasó por equipos nada históricos: River Plate, pero de Uruguay; el Valenciannes francés, Elche español, el Aston Villa inglés y el Fiorentina italiano. Nada del otro mundo. Ni él recordará luego. Pero tiene una virtud indesmayable: se adapta a cualquier club.
Cuando esta vez lo contrató el Espanyol porque quería jugar e ir a Rusia lo único que hizo fue bajarse del avión, ponerse los guayos y salir a jugar, como esos pilotos de guerra que sin anestesia salían a comerse el cielo. Le pasó a Sánchez: puede con todo, como las rocas. Y hoy es titular, nuestro héroe.

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Whatsapp
Publicidad

NOTICIAS DE HOY

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram