BIENVENIDOS AL MUNDO DONDE LA NOTICIA ES LIBRE
Columna ambiental
Columna ambiental

Columna ambiental

Energías limpias

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Whatsapp

Hace ocho días, cuando el debate político entraba en la recta definitiva, se realizó la segunda subasta de energías renovables no convencionales. De acuerdo con el Gobierno, esa subasta superó las expectativas, porque le aportará al sistema 2.250 megavatios en el 2022.
Se trata de un mensaje potente desde la óptica político ambiental del país a través del cual el Gobierno quiere, con una visión de la energía limpia, aportarle a Colombia bajando la tarifa. Visto desde afuera este hecho tiene tres enfoques: uno ambiental, otro de competitividad y, por supuesto, el impacto tarifario. Se busca generar más energía estable en horas pico. Y además, establecer menores precios para los usuarios como parte de una decisión política que demuestra que cuando los líderes se lo proponen, se puede lograr.
Pero en medio de este panorama es importante sugerirle al Gobierno que debe velar por la calidad de los productos que soportan las propuestas de estas compañías. El tema de calidad debe ser innegociable. No importa si se trata de empresas de China, de Alemania o de Canadá, la calidad de los paneles debe ser excelente. Es clave hacer un seguimiento al cronograma de las empresas que soportaron la subasta para que al final no haya sobrecostos o incumplimientos.
Se trata de hacer control y seguimiento a los proyectos para que el cumplimiento sí pueda generar energía en firme a partir del 2022. Si no, el anuncio será una expectativa que al final no se cumple.

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Whatsapp
Publicidad

NOTICIAS DE HOY

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram