Autoridades dicen que la seguridad se ha normalizado pero la comunidad no cree.
Los chocoanos aún tienen miedo de hacer su vida normal, pese a los llamados de las autoridades a que se movilicen sin problema. El paro armado anunciado por las Farc desde la semana pasada, y que según dijo ese grupo ilegal, terminará este jueves, mantiene con temor a los pobladores de la región.
Ese miedo hizo que ninguna embarcación o bus se movilizara y eso llevó a que la comida también empezara a escasear. La Gobernación y la fuerza pública dicen que están dadas las condiciones para transitar con seguridad por las principales vías terrestres y fluviales del departamento, que hay caravanas de seguridad, pero la comunidad teme a las amenazas de las Farc.
En las terminales de buses hay vehículos disponibles para viajar a Medellín y Pereira, pero es poca la afluencia de pasajeros, según dijo el secretario de Gobierno de Chocó, Ary Mauricio Piñeres. Tampoco hay pasajeros para que valga la pena prestar servicio de lancha a través del río Atrato.
El cambio no fue muy notorio, aunque el general Rodolfo Palomino, director de Seguridad Ciudadana de la Policía insiste en invitar a que todo se normalice porque "están dadas las condiciones".
El pescado es uno de los alimentos que más se ha encarecido a causa de la escasez. Aún son pocos los productos agrícolas que se transportan de un lugar a otro en el Chocó y el combustible tampoco llega.
REDACCIÓN ADN